Cuando la ciudad se vuelve demasiado intensa, quienes pueden permitírselo buscan algo más que descanso: buscan un refugio.
A un corto viaje desde Bogotá, descendiendo por las curvas que llevan al Tequendama o https://francesbcjn740364.suomiblog.com/la-sabana-dorada-lujo-y-naturaleza-en-las-fincas-de-cundinamarca-56075026